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Sexting

Leer todo por favor. No es apología, es realidad y dejar la hipocresía.

El sexting no viene porque viene y ya, no es solo producto de moda, sino de otros dos elementos: la naturaleza y el razonamiento. Aunque parezca una estupidez, así es, hay elementos que llevan a alguien a llegar su escape sexual al sexting, algunos argumentos son:
– No hay riesgo de embarazos
– No hay enfermedades
– Estoy de alguna manera “anónimo(a)”
– Está al alcance de unos clics y no es costoso ni en tiempo, dinero y esfuerzo
– No hay remordimientos, simplemente cuerpos sin nombre, aceptando que yo soy uno de esos cuerpos

Que sí, los puntos anteriores son obvios. Pero que esto sea un pecado, no quiere decir que sea tabú, como decía Yaco en una de sus canciones -parafraseando- “este es el siglo del orgasmo”, o sea la sociedad que consume y ofrece sexo en todas sus formas, incluso unas muy aberrantes, la sociedad que da chupetas electrónicas (como una vez mencionaba el notable abogado don Roberto Lemaitre), la sociedad que enseña estilos de vida donde el cuerpo y el modelo es la materia prima, es la misma sociedad que crucifica a alguien que “queman” por haber pasado nudes.

Quemar: es un acto de cobardía, infantil, inmaduro, grotesco, insensible, entre otros adjetivos. ¿Qué sentido tiene ensuciar la imagen de alguien por pura maldad, despecho, o lo que sea?

Pero los peligros van más allá, si consideramos que realmente hay cosas peores que “un ridículo”, podríamos recordar la trata de personas y las extorsiones (a hablar de esto en otra entrada del blog). Ahora bien, la ley es intransigente a veces, a veces es inefectiva, desproporcionada y a veces insuficiente. Por ejemplo, no hay en el país como tal un artículo para sancionar la “pornografía de la venganza” penalmente y de forma tipificada, sin embargo, la redacción de tales leyes no es tarea fácil y requiere un cuidado especial para no caer en los adjetivos antes citados, a veces siendo una ley revictimizante.

Entonces, primeramente, entender el fenómeno, como ya se ha señalado, pero se agrega:

El sexting no discrimina sexo, edad, clase social, afiliación política, etnia, nacionalidad, nada, de hecho, está aumentando el número de mujeres que hacen sexting por muchísimas razones, como el halago de la otredad, como el sexting como un escape a una presión hormonal que no se canaliza. En los varones, las razones no hace falta ni citarlas, vienen en el “ADN” popular.

¿Es alguien lo peor del mundo por sextear? No. ¿Es culpa de la persona a la que “queman”? No. De hecho mucho ser desgraciado “quema” personas y las trata mal hasta en sus calificativos. Lo que es peor, solo el hecho de imaginar que alguien que pasa por eso tiene que enfrentar más burlas, enfrentarse a las autoridades de familia, de la iglesia o lo que sea, ya es un reto y puede tener consecuencias en la salud mental, física y hasta intentos de suicidio (algunos exitosos lamentablemente). Lo que tiene que quedar claro aquí es: El sexting es natural en este mundo artificial, lo cual no quiere decir normalizarlo, sino dejar ese tabú como si nadie lo hubiera hecho y como si los de más edad no lo hubiesen hecho de tener las herramientas. Si te quemaron, bueno, primero que todo: acá no se acaba el mundo y eso le puede pasar a cualquiera, es cuestión de retroinspección y de valorarse.
Un caso en México, algo más extremo, trata de una joven de ni 14 años que fue seducida por hombres de 30 y tantos, con una vida sexual física muy desordenada. Aún para esta chica no es el fin, ella saldrá adelante. En Costa Rica se han dado muchos casos y se seguirán dando, muchas de estas personas (hombres y principalmente mujeres) salen adelante y su experiencia los hace más fuertes. El problema más grave es delegar toda una responsabilidad a los implicados, incluso en los implicados en su faceta de víctimas de bullying a raíz de esto, y no reflexionar como sociedad.

¿Hay sexting seguro? La respuesta corta es NO. La larga es “puede ser”, hay recomendaciones que acá no vienen al caso. En lo que me quiero enfocar es: ¿Quién es probablemente una persona ávida para “sextear” y esto le puede dañar más? Aquella persona responsable en su vida “convencional”, con una imagen intachable y que en momentos se le dan todos los factores y sexteó. El problema está relacionado además con la autoestima, las burlas, la pérdida de confianza y demás.

Finalmente, si alguien tiene la oportunidad de tratar con alguien con problemas de este tipo (adicción, que lo “quemaron”, etc.), no le tire la piedra por favor, ya habrá tiempo y lugar para hacerse el santulón y dar un par de consejos a posteriori. Tampoco eche leña al fuego porque la mayoría de los casos, el atacarlo es viralizar más. Hay distintas tesis sobre las denuncias ante los servicios informáticos para eliminar este contenido, con todo respeto a quienes discrepan de mi tesis, pero es ilógico decirle a alguien que no denuncie para que “borren” el contenido y que más bien lo documente todo para irse a revictimizar a poner una denuncia desde un país de tercer mundo.

Entonces, soluciones reales no paliativas: derribar tabús, hipocresías, linchamientos mediáticos, ser abiertos padres e hijos (muy diferentes a ser incómodo y prematuro) y no ser parte de los linchamientos, morbos, quemadas y demás basura. Esto sumado a valores, es una solución real para un problema social que no tiene su solución real en lo legal ni en lo tecnológico (en este aspecto se puede moderar más), es un “issue” social, con solución preventiva en lo social. No seamos tira piedras.

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