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Pruebas falsas e historias falsas

¿Qué pasaría si les dijeran que alguien le toma fotos a las partes íntimas a su hermanita menor de 6 años y comete actos lascivos e incestuosos? El presunto depravado es expuesto en redes y empieza el linchamiento. Este linchamiento, aunque los hechos fuesen verdad, no es correcto ni civilizado, porque involucra otros delitos, como la difamación, amenazas, incluso agresiones y vapuleos que pueden terminar hasta en homicidio. ¿Qué pasaría si les dicen que un joven fue presentado como un depravado, pero todo era producto de un hackeo + trolleo? (https://www.youtube.com/watch?v=LRx_8rvQL0E ). La cuenta perfil del joven aparentemente fue vulnerada y posteriormente se subieron historias falsas y material fotográfico modificado de su hermana, es decir fotos editadas. ¿Quién le devuelve al joven la tranquilidad luego de esa presentación y daño a su imagen?

En el caso anterior parece que no hubo una gran edición, pero sin duda que hay enfermos que están dispuestos a trabajar estos materiales hasta editarlos tanto que caen en indetectables de edición.

Casos más complejos, como las extorsiones sexuales (http://www.bbc.com/mundo/noticias-37789546 ) donde se va más allá por parte de los atracadores y son capaces de manipular por medio de edición para dar a entender que la víctima de extorsión se estaba masturbando frente a una niña o una anciana, lo cual generaría más morbo y más terror de ser difundido.

Ya no son solo noticias falsas y capturas falsas, sino también videomontajes (https://www.nytimes.com/es/2018/03/07/noticias-falsas-videomontajes-deepfake-fakeapp/ ) sumamente bien editados, donde inclusive pueden simular que la víctima es quien graba, falseando datos del equipo, incluso mediante capturas previas al equipo de la víctima de la falsa.

Varias lecciones en este tema de las pruebas falsas, primeramente, hay que tener cuidado con todos los datos y multimedia que se sube. Segundo: queda el reto para las autoridades de definir criterios serios para lograr dar veracidad a esas “pruebas” pero realmente siempre queda una mínima duda, además: posiblemente ningún pobrete se va a lograr limpiar el nombre si no tiene un dineral para pagar un buen abogado y un forense en el tema. Y finalmente, resulta indispensable abandonar la cultura del linchamiento en cualquier caso y de creerse de primera mano todo lo que se capta y difunde.

Es recomendado leer otras entradas del blog que tocan temas de prueba digital, cultura y demás.

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