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Porno venganza y el trajín legal

A ver, supongamos, la persona X, de unos 28 años manda sus nudes a Y persona, porque es su pareja y se tiene confianza y hay un sinfín de razones muy fundamentadas para echarse la calentura por unas fotos.

Pero… se sabe que cuando se las toma o graba, ya ahí debe asumir todos los riesgos. La persona Y se convierte en responsable de no compartir eso.

OK, que quede claro, compartir la desnudez física o mental de cualquier persona sin su consentimiento es algo inhumano. Pero hay muchos riesgos, en el sentido que la persona Y no sabe si la persona X ya le ha enviado esos nudes a otra(s) persona(s). Y no solo eso… ¿Y si le han hackeado el dispositivo?, ¿Si ha perdido el dispositivo de almacenamiento o se lo han robado?, ¿Si han suplantado a Y, o sea alguien hizo un daño…? Y un gran número de posibilidades. Suena como un viacrucis legal. Pero con las iluminarias que hacen leyes seguro harán una ley super moderna y ágil para contemplarlo todo como debe ser (sure!). Y ningún abogado va a malasesorar a personas llevándoles malos juicios, revictimizantes o causas civiles con alta posibilidad de perder, porque los abogados todos todos siempre siempre piensan en lo más ético y multifactorialmente beneficioso para los demás (sure! X2).

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