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Populismo penal

Artículo de perspectiva, contexto y OPINIÓN

Hay entradas en el presente blog hablando de avances en materia de trato al reo, pero también en la necesidad de represión de violencia, dejando una posición clara: ni punitivismo, ni abolicionismo, o sea, este blog apoya la proporcionalidad y represión – prevención activa de violencia.

Pero hay una tendencia populista en lo penal, pero en lo penal que se queda en el papel. Algunos ejemplos:

Prescripción: Se ha mencionado que es necesario que los delitos no prescriban, en especial los delitos en la función pública y delitos sexuales contra menores. Es curioso por la falta de lógica y evidencia que demuestre que entre más se alargue el plazo de persecución, más gente hará sus denuncias verosímiles y será más fácil llegar a condenaría, cuando la lógica y las estadísticas señalan que ente más tiempo pase, el ser humano olvida, además, no quiere vincularse a episodios traumáticos, se sabe que es más difícil recabar prueba y que entrabaría aún más el sistema judicial. Esto, además, sirve para alimentar shows mediáticos en casos que generan morbo y disidencia política. No es óptimo dar casos específicos, por respeto a las víctimas, pero muchos recordarán una violación a una menor de edad, por su padre y resultó en embarazo, años después ya casada y con hijos, una vida profesional y superando el asunto traumático, le dicen que por fin recapturaron a su agresor, 14 años después (ella empezando la lucha legal muy reciente de ocurridos los desagradables hechos). Moraleja: el problema no es plazo de prescripción, sino la inoperancia del sistema, que revictimiza, resuelve poco y gasta mucho. Aumentar la prescripción es casi equivalente a procrastinar.

Proporcionalidad: por ejemplo, si un menor de edad colegial envía nudes por su gusto y su propia cuenta es pornografía infantil, pena de 4 a 8 años…. también si un adulto de 30 y pico de años, viola a un recién nacido y lo graba, lucra con esto y demás aberraciones, también es pornografía infantil, pena de 4 a 8 años actualmente. Es decir, ese es el delito y eso es lo que dirá la opinión pública, Pregunta: ¿Son igual de nefastos los casos señalados? Los atenuantes, la inmadurez del infractor, el grado de violencia, ánimo de lucro y demás aspectos quedan en definirse en diferencias de 4 años. No hay Código Penal con derecho positivo que clasifique con más detalle necesario la edad de infractor, edad de víctima, violencia, lucro y demás. Similar con los homicidios, un tipo mata a otro por no saludarlo, se acoge al abreviado y le dan 8 años, la diferencia si hubiera matado a su pareja sería brutal, desproporcionada, con un mínimo de casi tres veces la pena obtenida, a pesar de haber igualmente acabado con una vida humana. Es decir, en algunos casos se está desproporcionando y no hay clasificación rigurosa de los delitos, esto queda a criterio de jurados, sin mucha categorización en la ley expresa. . ¿Es esto una buena práctica?

Ley Penal Juvenil: una alcahuetería, donde hay hasta casos de homicidios y no se pasan ni un día de cárcel, esto sumado a que el máximo penal es 15 años y no hay acción civil.

Abreviado: rescata tiempo, dinero y demás recursos del sistema penal, acepta sus errores y hay pena, pero a veces esta pena de poder obtener el mínimo menos un tercio, parece que se reservó para gente de cierto estatus que podría poner a su defensor privado a negociar con el fiscal.

Ejecución condicional: es ilógico preferir que una persona no vaya 2 años a la cárcel, para que se reforme y luego ver la falta de lección y regresa a descontar 35.

Máximo penal: cuando se aprobó en los 90s, pasar de 25 a 50 años el máximo penal no ayudará, no hay registros de bajas en reincidencia, ni en hacinamiento, ni seguridad ciudadana. Las largas estadías salen caras y no reforman.

Es necesario procesos iguales para todos, con mecanismos penales humanos (no donde se dan mutuamente palizas y cuando salen salen “jodidos de la jupa” a matar y demás), es necesario que no elimine la cárcel pero que sea un mecanismo que sea ridículamente desigual e inhumano, sino espacios de reflexión, trabajo, estudio y demás, donde se señalen culpables y se reprima con supresión de libertades al infractor, especialmente el violento. Lo que no se vale es que vengan políticos y agentes de opinión pública como periodistas a hacer este populismo penal, que Cessare Beccaria hace más de dos siglos, el Dr. Duberlí Rodríguez Tineo hace años y otro incontable número de especialistas en derecho han demostrado como algo sinsentido. Sumando que la ley aplica a partir de su publicación, eso no resuelve el problema de ayer, hay que sumar que la población conoce poco la ley y que la ley ya existente presenta deficiencias en su aplicación. Y esto que aún no avanzan en la medida de pensar en cambios constitucionales para extraditar nacionales.

Entonces, ¿Por qué el populismo? Para ganar opinión y para nada más sirve, mano dura con lo que ya está, protección con celeridad a la víctima e igualdad para todos, eso sí tiene sentido.

Contexto: SJ, CR, marzo de 2018.

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