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Logros de verdad – Contexto Costa Rica

A lo largo de los años hemos visto cómo ha decaído el nivel de consenso para definir un logro, lo que materializa una enorme cantidad de debates televisados y radiotransmitidos a la hora de escoger gobierno. Muchos de estos debates no trascienden de las bromas, los ataques, posteriormente los memes y montón de elementos millennials… rara vez hay un consenso y un acuerdo que invoque medidas de sanción en caso de incumplir.

Los logros se basan en debates, que llevan a diálogos, en un programa de excelente nivel, donde Claudio Alpízar hablaba con Antonio Álvarez, este último dijo algo muy cierto, parafraseando mencionaba que, si hoy tuviéramos que hacer el Teatro Nacional, no lo haríamos. Cualquiera puede discrepar de don Antonio en muchos temas, pero ha dicho una gran verdad, refiriéndose a la capacidad de lograr obras que literalmente nos dejen la boca abierta. A esto se agregaba el Ferrocarril al Atlántico, entre otros. Otro hombre de los pesos pesados de la academia y política nacional, Rodolfo Piza, ha señalado otros logros, como la Abolición del Ejército, la Seguridad Social, el Código de Trabajo, la Universidad pública de primer nivel, elementos alcanzados durante la época de Guerra Mundial, donde nadie pensaría tal cosa. Igualmente, Juan Diego Castro ha señalado elementos de gran valor, catalogándolas como joyas, tales como el INS, la CCSS, el ICE, RECOPE, entre muchos otros. El tema es: muchas distinguidas y respetables figuras han señalado que hay logros en Costa Rica que impresionan, pero esos logros son glorias pasadas, que a veces se pone en entredicho su vigencia y transparencia actual.

Entonces, ¿Qué tenían claro los protagonistas de tales logros? Si conocemos la historia básica del país tenían varias cualidades: debate de ideas contundente, diálogos con objetivos, pragmatismo (se hace porque se hace), no populismo punitivista, ni el otro extremo abolicionista de sanciones, tenían compromiso y se pusieron de acuerdo, cediendo y tendiendo puentes a pesar de sus líneas ideológicas.

Es decir, en los 40, si comunistas, católicos, republicanos y liberales no tienen las cualidades antes mencionadas, no logran nada. Similar en finales de siglo XIX y principios del XX, si conservadores y liberales no ven objetivos claros, no logran nada, a veces perdían a veces ganaban, pero al final los objetivos se alcanzaban. En los inicios como estado independiente era similar, tanto así que se logra resistir al filibusterismo, sin clasismo, sin xenofobia, ni racismo, sin discriminar entre católicos, ateos, católicos que seguían el Rito de York, protestantes extranjeros y demás.

En los últimos 40 años, sí se han logrado objetivos, pero en su mayoría han sido para “sacar agua del bote”, es más, sí se han logrado objetivos de forma satisfactoria, en especial en ambiente, salud y sociedad, pero estos logros son opacados por corrupción, mezquindad y por la hipercrítica poco pragmática del tico. ¿Ha faltado ponerse la camiseta más allá de cuando juega la Selección?

Hay que recordar que, sin caer en maquiavelismos, por encima de las banderas partidarias, las religiones, las condiciones diversas, por encima de todo eso está la causa. No se vale serrucharnos el piso.

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