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Activismo, ofensas, prioridades y letras de cambio

Todo muy bonito, los selfies, las campañas de marketing y las asistencias que al final no significan nada más que una pose. Pero… ¿De verdad sirve? No parece servir de nada estar presente en una marcha con una pancarta de la empresa, si al fin del día se descubre que sus mismos colaboradores no cumplen en lo mínimo si siquiera el respeto con la misma marcha.

Sin decir que no está bien ahora todo son marchas, que de esto y lo otro, algunos con propuestas y otros no. Luego de una marcha viene la otra contestando y así, como en un reto de ver quién es más o quien tiene el rebaño más apuntado. Al final, quieran aceptarlo o no, las marchas y otros elementos son elementos de adoctrinamiento, donde los menos independientes deben agachar la cabeza y seguir la tendencia de la autoridad, niños van a una marcha o a la otra, al final, es un intento de adoctrinar, es inevitable. La marcha no es lo trascendental, lo importante ocurre todo el resto del tiempo, fuera de los ambientes controlados donde marchan quienes coinciden, el reto está en los espacios de alta disidencia, donde se mezclan con problemas de la vida diaria y otros temas hasta triviales.

Un profesor canadiense J. Petterson, se ha manifestado a favor de los debates y el librepensamiento, que básicamente es oponerse a lo políticamente correcto, el profesor muestra escucha, empatía y debate con la otra parte, pero uno de sus mejores aportes es: en el proceso mismo de pensar, puede ser que ofendas a otro o te ofendan a ti y eso, está bien. No agresión, no golpes, no amenazas, pero el discrepar, es parte de la individualidad humana. Y ofender es algo subjetivo, hay gente que se ofende de que les digan homosexuales, otros se ofenden de que les digan nerds, en menor medida algunos se ofenden de que les digan irresponsables.

Cada uno lucha por lo que considera, eso está bien. Pero muchos influencers no influencian, es más si no es tendencia o no les pagan, ni se mueven, el activismo ha caído mucho en subirse a un bus que va pasando y no muestra todas las facetas. Otros grupos lastimosamente tienen que pactar no solo con grupos, sino con equipos políticos para sentirse representados.

¿Por qué no ver el activismo en términos de cuántos ayudo? Si es con un selfie o una marcha, pues eso es variable, porque en la marcha por la familia, el muchacho no necito a un papá de pose o para selfies, necesita a un papá que le hable y lo apoye de verdad todo el tiempo luego de la marcha.

 

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